El municipio de Pego (Alicante) sigue aumentando su tesoro arqueológico al sumar dos nuevos hallazgos de pinturas rupestres en el Barranc de la Canal, cerca de donde tres vecinos de la localidad encontraron el primer grabado en junio de 2016.

Se trata de dos representaciones enmarcadas en el arte levantino de cronología neolítica, cuyos inicios en estas tierras se remontan a mediados del VI milenio a C.

La profesora del área de Prehistoria de la Universidad de Alicante, Virginia Barciela, explica que en el primero de los hallazgos se observa una figura de un cazador arrodillado y armado con un arco y dos flechas. Mientras que la segunda figura representa a una cabra con una gran cabeza y cuernos.
Según la profesora Barciela, el estado de conservación del arquero es similar al del dibujo descubierto el pasado año, ya que «tiene una capa de carbonato cálcico, por lo que es más complicado distinguirlo a simple vista».

En cuanto a la pintura del nuevo animal descubierto, Barciela comenta que tiene una capa de hongo y presenta un mejor estado, por lo que es más perceptible que las otras dos.

Al igual que se hizo con el primer dibujo, los técnicos ya han comunicado los descubrimientos a Patrimonio para que sean incluidos en la lista de Bienes de Interés Cultural (BIC), además de facilitarles los permisos necesarios con los que iniciar un exhaustivo trabajo de documentación. Éste se realizará, señala la profesora, a través de calcos indirectos «para no dañar las pinturas».
Posteriormente el dibujo se pasa al ordenador que permite averiguar a los expertos la tipología o la relación que pueden tener con otros yacimientos cercanos, entre otras. Así lo hicieron con la primera pintura hallada por los pegolinos José Sendra, Fernando Sendra y Juan Pastor durante una excursión. Los técnicos han podido concretar que se trata de una escena de caza en la que aparece una cierva llena de flechas en su vientre.

En cuanto a la posibilidad de encontrar más pinturas rupestres, Barciela es positiva. «No lo descarto, por esta zona ya se han dado más de 200 yacimientos, creemos que habrá más», indica. Tampoco descarta hallar otro tipo de restos arqueológicos, aunque cree que «es más difícil». Según detalla, en el primer abrigo, donde se encontró a la cierva, se llevó a cabo una pequeña prospección de la cavidad, pero no se encontró nada, «no fue muy profunda, tal vez excavando un poco más se puedan encontrar restos». Aunque, de momento no contemplan la posibilidad.

Preservar lo hallado

Los hallazgos son «algo extraordinario para nuestro municipio», comenta la concejala de Cultura, Laura Castellà. La edil destaca la necesidad de seguir apostando por el trabajo que realizan los técnicos «para poder descubrir más pinturas rupestres, porque con cada una de ellas, Pego se enriquece culturalmente un poco más».

Castellà recuerda que no se ha dado la ubicación exacta de los hallazgos para preservarlos. La concejala de Cultura remarca «la necesidad de concienciar a la gente para que puedan mantenerse en buen estado, hay que evitar que pase algo como en la Vall de Gallinera, donde robaron unas piezas hace unos años».

Fuente: lasprovincias.es | 10 de noviembre de 2017